Serie
Descripción
Una cosa es ser objeto de chismes o críticas por parte de un compañero de trabajo o un conocido, pero ¿que nos haga daño alguien cercano a nosotros? Ese es un tipo de dolor totalmente diferente. Y precisamente por eso el dolor que nos causa la iglesia puede ser tan profundo, porque proviene de un lugar totalmente inesperado. En el mensaje de esta semana, basado en el Salmo 55, el pastor Bryan explora cómo es una respuesta piadosa ante este tipo de dolor. Puede ser tentador aislarnos, pero estos son precisamente los momentos en los que debemos resistirnos a alejarnos y, en cambio, buscar la comunión con otros creyentes.