Serie
Descripción
«Para todo hay un tiempo…». Quizá reconozcas estas palabras («turn, turn, turn») como la letra de una canción que se hizo popular en los años 60. Pero miles de años antes de eso, ya figuraban como el comienzo de un poema del libro de Eclesiastés sobre la naturaleza cíclica de la vida. Del mismo modo que no podemos controlar que el verano dé paso al otoño, tampoco podemos alterar los ciclos de la vida. De hecho, hay un tiempo para nacer y un tiempo para morir, un tiempo para reír y un tiempo para llorar. En el mensaje de esta semana, basado en Eclesiastés 3, el pastor J.D. nos ofrece principios útiles no solo para afrontar la vida en un mundo que no podemos controlar, sino también para disfrutarla tal y como es: un regalo de Dios.